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Tous les garçons et les filles de mon âge
Ambas imágenes procedentes del videoclip de Françoise Hardy y tomadas mediante "impr pant" de Las invasiones bárbaras, película que les recomiendo a todos frenéticamente, un drama precioso, prodigioso, distinto y entrañable.
Francia me encanta mientras esté alejada de mí y eso me lleva a lo siguiente: que sepan ustedes que el infierno son los propios, por lo menos para mí: mientras más tiempo paso con una persona, más la aborrezco, y mientras más distante me es una persona, más apetecible me parece, con lo que los demás son el cielo, o eso se me antoja a mí. Jódete, Sartre. Y esto es un error gravísimo e imperdonable por mi parte que, aún así, me saben perdonar mis próximos una y otra vez. Gracias, que casi nunca se las doy y casi siempre las merecen. A menudo me comporto como un gilipollas que no sabe apreciar lo que le rodea porque siempre está con la mirada a cien kilómetros, o a dos días, o a mil euros de distancia. Pero bueno, dejemos las disculpas por hoy. Decir también que viernes fui con 3 y 70 a ver el concierto de Extremoduro. Poco imaginaba yo que disfrutaría tanto, qué coño, me lo pasé mucho mejor que con Muse y seguramente sería por mi predisposición. Muy grande, de todos modos, el concierto. Grandes músicos esa gente, drogaína aparte. Ah, y sí, las dos fotos las he puesto porque me ha enamorado, inapelable flechazo. Cuídense, porque ustedes lo valen. |
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